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Sábado, 24 Febrero 2018
23:51:30

Desmercantilizar y desburocratizar

 Agora Deportiva

Jesús Yáñez Orozco 

Tritón, campeón de varios torneos de boxeo amateur en su juventud, y que por razones familiares ha practicado todos los deportes, “aunque sea poquito”, Porfirio Muñoz Ledo, urgió a “desburocratizar y desmercantilizar” el deporte mexicano.

 

Precisó que es una “vergüenza” el profesionalismo nacional.

Poco más de 20 años después sus declaraciones salen del sarcófago del tiempo y vuelven a cobrar vida. Fueron publicadas el 25 de junio de 1994 en la sección de deportes del diario El Financiero.

Con su irremediable mirada inteligentemente torva, ceño izquierdo eternamente fruncido, me concedió una de las pocas entrevistas sobre deporte que ha dado.

Aquella noche previa, en las instalaciones del PRD Nacional, en la calle de Monterrey, en la ciudad de México, el ambiente era denso, como lápida.

Pidió a su secretaria un par de Alka Seltzer en un vaso de cristal con agua. Siempre ha sido conocida su otra pasión, además de la política: El trago. Y del caro, supongo.

Porfirio es uno de los pocos políticos brillantes, de la segunda mitad del siglo pasado, forjado en el las filas del PRItecantropus erectus. Desertó del tricolor, pasó al PRD, y ahora forma parte de la dirigencia del Partido del Trabajo.

Y todo indica que ya caducó su ‘suspiración’ a la presidencia  de la República.

Lo rememoro como legislador. Hacía cera y pabilo a sus contrincantes en la arena política. Sobre todo en la Cámara de Diputados.

Y me recuerda al personaje principal del libro Ariel o la Vida de Shelley, de André Maurois. Aunque, claro, no con sus vuelos de lucidez, y hondura.     

Es tal su brillantez que una de sus sicoanalistas --cuyo nombre me reservo-- cuando era secretario del Trabajo, me comentaba que era capaz de escribir otro libro con solo leer la solapa de uno.

Y del tema que fuera.

Nada qué ver con el Homero Addams, que habita en Los Pinos, y quien no sabe los títulos de tres libros.

Ni siquiera el Libro Vaquero.

Aquí el resto de dicha entrevista que, insisto, cobra vigencia dos décadas después, por dos motivos: uno social y otro deportivo:

México es el primer país en obesidad infantil en el mundo, y segundo en adulta, con el país de las Bardas y las Estrellas; y ha conquistado 62 medallas olímpicas, en contraste con las 208 de Cuba.

Donde la Comisión Nacional del Deporte y Cultura Física, creada bajo el salinato, hace poco más de 25 años es, desde entonces, Jarrón Chino: Sólo está de adorno. Además de que sale carísima al pueblo.

El año que está por terminar recibió un presupuesto de ocho mil 200 millones de pesos.

Porque, como dice el refrán, aplicado al deporte oficial: ni picha ni cacha ni deja batear.

Dice así:

--Pero las políticas van en sentido contrario de la desburocratización y desmercantilización— le comentamos.

Muñoz Ledo, presidente del Comité Ejecutivo Nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD), respondió a El Financiero desde el sofá de piel negra de su despacho:

“Tú lo estás diciendo. Para qué insistimos si así es”.

--¿Tiene el pueblo el deporte que se merece?

--No creo que al pueblo haya que echarle la culpa de lo que hacen sus gobernantes.

--¿Qué importancia tiene el deporte para el PRD?

--No veo esto como cuestiones partidarias. En todo caso, ¿qué importancia tiene para el país? Nosotros pensamos en función del país, no de intereses partidarios. Eso déjeselo al PRI. No pensamos así. Estamos construidos de otra manera.

Sin embargo, matizó: “Bueno, la educación física y el deporte son fundamentales para el desarrollo de la personalidad y combatir la degradación, incluso el vicio. El deportista no bebe y si lo hace tiene que dejar de ser deportista. Está –consagrado—en la Constitución el desarrollo armónico del ser humano”.

Según Muñoz Ledo, el deporte puede ser, también, un instrumento de educación democrática de la gente.

“Educa a la gente en reglas de juego equitativas, en la limpieza de los procedimientos, como dicen los norteamericano, el fair play. Hay que desburocratizar y desmercantilizar el deporte”.

--Usted como ex secretario de Educación Pública…

El presidente del PRD interrumpió:

“Como Muñoz Ledo”, y agregó:

“Es que tengo toda una vida en torno a esto”.

Fue miembro del Batallón de Montañistas del Servicio Militar Nacional, en el Popocatépetl. Fue uno de los que propuso cubrir el Servicio Militar mediante esa actividad, “para que lo sepas”, nos aseveró.

Su padre, el profesor Porfirio Muñoz Ledo, fue el primer director de capacitación física del Instituto Nacional de la Juventud Mexicana. Fue subdirector nacional de Educación Física en la época del general Lázaro Cárdenas.

“Toda mi vida ha estado en esto”, se ufanó.

Cuestionado sobre los 20 años de Mario Vázquez Raña al frente del Comité Olímpico Mexicano, COM, Muñoz Ledo, respondió:

“No quiero personalizar en las entrevistas. Les desciende mucho el nivel”.

--¿Qué papel juega el deporte en los esquemas oficiales?

--Debe haber políticas. Se confunde en México la burocracia con las políticas públicas. La burocracia  es, además, siempre centralista. La educación física y el deporte son una rama de actividad donde se deben aplicar criterios de la reforma del Estado: Descentralización de las actividades hacia las comunidades y barrios, las organizaciones civiles. La reconversión de la acción del Estado, de burocrática, en promotora, y la concentración de políticas promocionales, con el gran sustrato que es el educativo.

Y remató:

“El burocratismo y la demagogia son fatales”.

Para Muñoz Ledo la ‘salud’ del municipio tiene mucho que ver con los espacios deportivos. Y que en la práctica el concepto de educación física es más amplio que el deporte. Porque tiene que ver con  la ecología, el contacto con la naturaleza, el montañismo, la exploración.

“La utilización del servicio social, incluso  el Servicio Militar para prácticas que desarrollan las aptitudes. Es todo un programa educativo”.

Luego viene el deporte organizado, que no necesariamente comercial, cuya característica es la pluralidad del deporte escolar, barrial, comunitario, del club, en donde tiene que abandonarse el sistema corporativo que ha caracterizado a la Confederación Deportiva Mexicana con el mamotreto del Instituto Nacional del Deporte”.

Según el presidente del PRD, “se necesita una política deportiva, no una burocracia para el deporte. Debe ser  promocional y tremendamente descentralizado y plural, con apoyos sustantivo. Aquí cuenta lo privado, de carácter social y lo público, no estatal, más que burocrático.

“Por lo general va a la rigidez, la politización, la demagogia y la corrupción. Y luego sanear toda al área del deporte profesional”.

Y concluyó:

“Es una vergüenza que premien los intereses de los consorcios televisivos, de los intereses económicos bastardos sobre el deporte profesional”.

Muñoz Ledo, a base de una seudo-izquierda poco efectiva, sigue siendo un perenne púgil en la arena política caracterizada por el conservadurismo priista, y la derecha recalcitrante.

Más bien su protagonismo simboliza ganchos al hígado a la corrupción de la que él también formó parte.

Porque la lucidez y sentido común no son, siempre, sinónimo de honestidad.

Modificado por última vez enMartes, 23 Septiembre 2014 08:55
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