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Domingo, 26 Enero 2020
21:25:38

¿Las mujeres presas no valen nada?

¿Las mujeres presas no valen nada?

Francisco Gómez Maza

Para su información

 

  • Víctimas de la perversidad de policías 
  • Buscan que la ONU se fije en ellas

 

Hay un adagio que dice: si la ensartas pierdes y si no, también.

 

El dicho queda muy bien para las mujeres que, generalmente, son víctimas no sólo de los machos y de las machas sino. con mayor saña, de autoridades gubernamentales, específicamente de policías de los centros carcelarios.

En esos antros desaparece la lexicografía que hace digna la posición de la mujer, quien pierde todo. Consuetudinariamente, hasta la honra.

Derechos humanos, Derechos de las mujeres, vida libre de violencia, dignidad, respeto son términos desterrados de las cárceles. Mujer que cae en la cárcel queda totalmente a la deriva, sin protección de nadie. Al arbitrio del primer macho policía o policía mujer gay que le vea las nalgas y los senos y decida hacerla suya por la fuerza, violentándola, usándola, torturándola. Así de horrorosa la estancia de la mujer en un centro de reclusión, sea culpable o inocente del delito o los delitos de que la acusa el ministerio público. Y luego viene la impunidad de los agresores quienes tienen todo el derecho del mundo de violentar a una mujer detenida.

Agresiones (ataques) sexuales, tortura, tortura sexual (violación, amenaza de cometer dicho acto, tocamientos y descargas eléctricas en pechos, glúteos o genitales y obligación de la víctima a realizar actos sexuales”, son el infierno para las mujeres que sufren la desgracia de caer en manos de la policía.) Y todos estos delitos desgraciadamente han quedado impunes.

Es dramático que estos infortunios sufran las mujeres del siglo XXI. Y ellas, ante el acoso y la violencia de la policía, lleguen inclusive a experimentar una sensación de culpabilidad, mientras sus agresores no las bajan de putas.

Esta horrible situación por las que pasan las mujeres detenidas en centros de reclusión tendrá que ser escuchada en los más altos foros que dicen defender los derechos humanos, y en este caso los derecho de las mujeres, El miércoles venidero se realizará el 66 periodo de sesiones del Comité Contra la Tortura de la ONU Más de 100 asociaciones civiles denunciarán ante la ONU las agresiones sexuales cometidas por autoridades federales, estatales y municipales en contra de mujeres que enfrentan un proceso legal. Ocho de cada 10 mujeres detenidas en México, entre 2009 y 2016, fueron víctimas de tortura antes de ser presentadas ante un juez, indica el Inegi.

Entre las ONG que participan están Fundar, Centro de Análisis e Investigación, Equis Justicia para las Mujeres, Asistencia Legal por los Derechos Humanos (Asilegal), Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de Derechos Humanos, Colectivo Contra la Tortura y la Impunidad y el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas.

En el Informe Alternativo de las Organizaciones de la Sociedad Civil de México 2012-2019, protectores de derechos humanos ofrecerán un diagnóstico sobre la tortura en nuestro país. Harán énfasis en cómo los ataques sexuales se han convertido en una constante para la población femenina recluida.

El documento para ser entregado a la ONU está sustentado con las cifras recopiladas por las ONG, las cuales han investigado el tema a través de estudios y con la defensoría de casos. Expertos criticaron que el Estado mexicano tiene un déficit de datos oficiales sobre la tortura sexual, por lo que los números de las asociaciones son la forma más adecuada de dimensionar el problema. Sobre la tortura sexual, el informe menciona que “incluye violación, amenaza de cometer dicho acto, tocamientos y descargas eléctricas en pechos, glúteos o genitales y obligar a la víctima a realizar actos sexuales”. El Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro (Centro Prodh), reveló que, entre 2006 y 2015, hubo al menos 29 casos de tortura sexual. Concluyó que las víctimas fueron agredidas con descargas eléctricas en pechos y genitales, recibieron golpes, cortes y quemaduras, las amenazaron con violar a sus hijos y con ser ejecutadas, además de que las autoridades responsables provocaron tres abortos. De los 29 casos ocurridos, elementos de la Policía Federal habrían participado en 11; de la Defensa Nacional (Sedena), en seis; de la Marina, en dos, y el resto de los abusos fueron cometidos por presuntos policías municipales o estatales.

Amnistía Internacional detectó 72 casos de abuso sexual contra mujeres al momento de su detención o en las horas siguientes. Pero la información más alarmante la proporcionó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) a través de la Encuesta Nacional de Población Privada de la Libertad (Enpol), en la que aseguró que ocho de cada 10 mujeres detenidas en México, entre 2009 y 2016, fueron víctimas de tortura antes de ser presentadas frente a un juez. El 76% de las afectadas afirmaron que los hechos habrían ocurrido en el arresto, y otro 65%, durante la custodia ministerial.

Atenco destapó el problema. Melissa Zamora y Gabriela Carreón, abogadas del Centro Prodh, coinciden en que la tortura sexual ha sucedido en nuestro país desde hace mucho tiempo, pero fue en 2006 cuando se visibilizó con lo ocurrido en las localidades de San Salvador Atenco y Texcoco, en el Estado de México. En aquel momento, policías municipales, estatales y federales cometieron actos de violencia sexual y tortura contra al menos 11 mujeres, quienes protestaban para impedir la construcción de un nuevo aeropuerto. La Corte Interamericana de Derechos Humanos responsabilizó al Estado por esa situación y ordenó indemnizar a las víctimas, así como darles asistencia médica y sicológica. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Modificado por última vez enLunes, 22 Abril 2019 12:49
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Domingo, 26 Enero 2020
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