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scT2015

Jueves, 23 Febrero 2017
16:47:14

Cómo acabar con la fiebre antiinmigrante

 
 

Durante casi un mes, los estadounidenses han estado atentos al inicio del gobierno de Trump, con toda su malévola incompetencia. Empezando por los tuits matutinos hasta las noticias del día y los programas nocturnos de comedia, muchos observan, se inquietan, se mofan y después se van a dormir, algunas veces con sobresaltos.

Otros se quedan despiertos, pensando que podrían perder a su familia, su empleo y su hogar. El presidente los ha denigrado llamándolos criminales, aunque no lo sean. Son personas que han tratado de construir vidas honestas en Estados Unidos y de repente son tan temibles como los prófugos. Esperan los golpes en la puerta, los agentes de negro, las esposas, el viaje en el auto policial y la celda. Son personas a quienes les aterra que el gobierno estadounidense los encuentre, o a sus padres o a sus hijos, les pida sus papeles y se los lleve.

Cerca de 11 millones de personas viven sin documentos legales en este país. De repente, por un decreto presidencial, todos son prioridades de deportación, todos son presuntos delincuentes, a todos se les amenaza con destruir sus vidas, junto con las de los miembros de su familia. Su fin podría llegar en cualquier momento.

Esta no es una representación abstracta ni caprichosa. No son noticias falsas. Se trata del Estados Unidos de hoy, de este mes, de esta mañana.

En El Paso, Texas, van por una mujer a un tribunal, donde ella había estado tratando de obtener una orden de protección; parece ser que el hombre que la maltrataba reveló su condición a los agentes migratorios. Cerca de Seattle, a un joven de 23 años que estaba protegido contra la deportación y tenía un permiso legal para trabajar conforme al programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por su sigla en inglés) se lo llevan, acusado de ser miembro de una pandilla. Él lo niega frenéticamente y su abogado presenta documentos que sugieren que los agentes alteraron su testimonio para involucrarlo falsamente.

Otra beneficiaria del DACA, Daniela Vargas de Jackson, se encierra en casa después de que los agentes detuvieron a su padre y a su hermano. La madre de cuatro, Jeanette Vizguerra, busca asilo, sola, en el sótano de una iglesia en Denver. Un grupo de hombres latinos se va de un refugio para indigentes dirigido por una iglesia cerca de Alexandria, Virginia, los rodean una decena de agentes migratorios que los interrogan, escanean sus huellas digitales y arrestan a por lo menos dos de ellos.

Los defensores del presidente Trump dicen que las cifras de arrestos de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) son similares a las del presidente Barack Obama, un enérgico deportador en jefe. Tal vez sea cierto, por el momento, pero hay un mar de diferencia en el contexto. Las promesas de campaña de Trump, su oleada de órdenes ejecutivas en materia de inmigración, incluyendo su prohibición de entrada a los viajeros provenientes de ciertos países musulmanes, tienen un común denominador. Reflejan su falta de juicio, de sentido común, su rechazo a prioridades de cumplimiento de la ley que hagan énfasis en la seguridad pública y el respeto a la constitución.

En cambio, le dan prioridad al miedo.

Con Obama, se le ordenaba a ICE y la Patrulla Fronteriza que se concentraran en arrestar delincuentes que habían cometido delitos graves y a aquellos que suponían un riesgo a la seguridad nacional. Trump ha eliminado estas limitantes para impulsar su “fuerza de deportación”. Quiere triplicar la cantidad de agentes de la ICE. Quiere revivir los acuerdos federales para facultar a los oficiales de policía estatales y locales para que funjan como agentes migratorios. Quiere aumentar el número de la base de detenciones y estimular el auge de las prisiones privadas.

Esa visión es la que Donald Trump comenzó a esbozar al principio de su campaña, cuando difamó a todo un país, México, llamándolo exportador de violadores y narcotraficantes, y a toda una religión, el islam, como un nido mundial de asesinos. Esta es la bandera de los asesores de Trump, Stephen Bannon y Stephen Miller, quienes han llevado el mundo de la extrema derecha, con su cepa nacionalista blanca, a la Casa Blanca.

¿Qué más provocará la satanización y deshumanización de los que nacieron en suelo extranjero sino un Estados Unidos más blanco? Han escuchado las mentiras de Trump: que los inmigrantes son una amenaza, cuando son un beneficio. Que los homicidios están al alza, cuando están disminuyendo. Que los refugiados ingresan sin trabas al país, cuando son las personas que pasan por el veto más estricto al cruzar nuestras fronteras. Que esos inmigrantes y refugiados son terroristas, cuando son los que están padeciendo el terror.

Para aquellos que aceptarían oponerse a la administración, hay mucho por hacer y poco tiempo. El Congreso de Estados Unidos no es una garantía. Los demócratas están superados en número, alzan la voz, pero hasta ahora su resistencia es simbólica. Los republicanos están divididos principalmente entre aquellos que evitan el tema y los que vitorean a Trump.

Los estados y ciudades tienen libertad de acción. Muchos reconocen el peligroso ambiente antiestadounidense y están luchando por proteger a sus poblaciones de inmigrantes. Se están negando a permitir que los oficiales de policía se unan a las huestes de deportación, y están alistando asistencia jurídica y otro tipo de ayuda para los migrantes. De manera falsa, el gobierno de Trump llama infractores de las ciudades santuario a estos lugares y amenaza con retirarles los fondos federales en represalia. No está claro qué medidas puede tomar la administración ni quién ganará las batallas legales derivadas de estos actos.

El sentimiento antisantuario, antiinmigrante y antiasilo no solamente se limita al poder ejecutivo federal. Los gobernadores y legislaturas de los estados republicanos bloquearán los fondos de las ciudades demócratas que están a favor de los inmigrantes, retrocediendo en la matrícula para residentes del estado y otras políticas que favorecen a los migrantes, y sumándose a la causa popular de cumplimiento de la ley de Trump. Esta batalla tiene muchos frentes.

El otro contrapeso disponible, además de los tribunales y la constitución, es el poder popular. Las protestas y las acciones públicas incentivarán a los demás a participar y le infundirán ánimo a las personas más vulnerables. Si los senadores y diputados pueden mostrarse valientes entonces las iglesias, las universidades, las escuelas, las organizaciones de caridad, los sistemas de salud, las empresas, los productores agrícolas y los artistas lo harán también.

Los días de protestas en los aeropuertos por la prohibición musulmana provocaron una sorpresa magnífica, un levantamiento espontáneo de estadounidenses que dijeron: “Esto no es lo que somos”. Piensen en el poder que tiene eso. Piensen en el mensaje que enviamos si el “día sin migrantes”, en el que los trabajadores nacidos en el extranjero se quedaron en casa, se convirtiera en una semana o un mes.

Además está el secretario de Seguridad Nacional, John Kelly, quien —con base en su testimonio en las audiencias de confirmación— entiende a América Latina y reconoce la locura del cumplimiento militarizado e indiscriminado de las leyes migratorias. No hay claridad sobre su postura respecto al eje Trump-Bannon-Miller. Sin embargo, Kelly podría usar su poder para el bien.

Una alianza de aquellos que reconocen la amenaza que supone Trump para la identidad estadounidense podría oponerle resistencia, para acelerar el día en que la fiebre ceda.


 
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Se compromete Sedesol a atender recomendación de CNDH sobre las condiciones de pobreza de jornaleros de San Quintín

 La Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) dio a conocer que atenderá la recomendación que le fue emitida por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) sobre las condiciones de pobreza de jornaleros agrícolas del Valle de San Quintín, Baja California.

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Lucha vecinal echa abajo Viaducto La Raza-Indios Verdes-Santa Clara

  • Semarnat da revés a SCT; sin embargo, MC demanda cancelar en definitiva dicho proyecto

Guillermo Pimentel Balderas 

Un triunfo de vecinos capitalinos y del estado de México es el resolutivo de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) que niega la autorización, en materia de impacto ambiental, para la construcción del Viaducto elevado La Raza-Indios Verdes-Santa Clara.

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El momento en que inmigrantes escapan de la Patrulla Fronteriza y logran asilo en Canadá

Las autoridades han registrado un aumento en casos de inmigrantes que cruzan a Canadá desde EU en meses recientes

La Opinión

 

El momento en que inmigrantes escapan de la Patrulla Fronteriza y logran asilo en Canadá

Nueve solicitantes de asilo, entre los que habían cuatro menores, escaparon este viernes de las autoridades migratorias en la frontera con Canadá y una fotógrafa de la agencia Reuters captó el momento.

El grupo viabaja en un taxi por Champlain, Nueva York, cuando Oficiales de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos le pidieron los pasaportes a un pasajero del asiento delantero.

Seguidamente, cuatro adultos y cuatro menores escaparon del vehículo y corrieron hacia los agentes de Royal Canadian Mounted Police (RCMP), según reseñó el Daily News.

Una trás otro cruzaron por una quebrada nevada que separa a ambos países. Al otro lado, los esperaban los oficiales de la RCMP que los auxiliaron y le preguntaron a una mujer que se sostenía de un hombre si necesitaban atención médica.

Uno de los patrulleros estadounidenses aguantaba al hombre al que se le pidió la documentación mientras indicaba que sus papeles debían ser verificados.

Según los reportes, los intervenidos eran originarios de Sudán y habían estado viviendo y trabajando en Delaware por dos años.

Al final, el hombre recuperó sus documentos y logró cruzar la frontera, como se puede ver en esta foto de Christinne Musch de Reuters:

foto-refugiado2Inmigrantes buscan refugio en Canadá. (CHRISTINNE MUSCHI/REUTERS)

Según la estación NPR, la RCMP ha registrado un aumento en casos de inmigrantes que cruzan a Canadá desde EEUU en meses recientes. Oficiales indicaron que la provincia de Quebec ha recibido la mayor cantidad de refugiados provenientes de áreas remotas como Champlain, al norte de Nueva York.

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El Autismo no es parte de la política de salud del gobierno y es lamentable

  • Ante ello, la Comisión Especial sobre Autismo en la Cámara de Diputados ya organiza un foro, que se realizará el 5 de abril, anunció la diputada Patricia Aceves Pastrana
  • La Presidenta de dicha instancia dijo que se busca concientizar a las autoridades sobre la importancia de destinarle mayores recursos a la detección y atención del autismo.

Es lamentable que el autismo y quienes lo padecen no sean parte fundamental de las políticas públicas de salud del Estado mexicano, y es por ello que la Cámara de Diputados –a través de la Comisión Especial sobre este trastorno neurológico– está comprometida a concientizar a las autoridades del sector sobre la importancia de destinarle mayores recursos a su detección y atención, aseveró la diputada Patricia Aceves Pastrana.

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"Si no puede, sepárese del cargo", Rocío Nahle a Coldwell

Jueves, 23 Febrero 2017
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